CMF finaliza 6ª Conferencia Anual sobre Desarrollo y Estabilidad Financiera

05/11/2021

La Conferencia abordó los nuevos riesgos que han surgido a nivel internacional y local, los efectos financieros de la pandemia del Covid-19 y los desafíos que presenta la implementación de Basilea III para el mercado de capitales.

El presidente de la CMF, Joaquín Cortez, expresó su preocupación por iniciativas parlamentarias "que horadan el ahorro nacional, el bienestar de los pensionados y la estabilidad de las funciones y servicios críticos que la industria financiera entrega a la población".

Tobías Adrian, Director del Departamento de Mercado Monetario y de Capitales del Fondo Monetario Internacional (FMI), destacó la mejora en las expectativas de crecimiento en el mundo desarrollado y emergente. "Nuestra evaluación es que ha habido buenas opciones de política y que este repunte tiene mucho que ver con eso".


La Comisión para el Mercado Financiero (CMF) culminó hoy la 6ª Conferencia Anual sobre Desarrollo y Estabilidad Financiera. El encuentro reunió a académicos, profesionales y autoridades para discutir sobre los principales desafíos que enfrenta el sistema financiero en materia de estabilidad, desarrollo e integridad financiera.

En esta oportunidad, la Conferencia Anual abordó los nuevos riesgos que han surgido a nivel internacional y local para la gestión del riesgo bancario, los efectos financieros de la pandemia del Covid-19 y los retos para la supervisión y regulación del mercado de capitales en el marco de la implementación de los requerimientos de Basilea III.

La Conferencia se desarrolló en dos jornadas, durante el 4 y 5 de noviembre, y contó con la participación de dos oradores principales invitados: Charles Calomiris, profesor Henry Kaufman de Instituciones Financieras de la Columbia Business Schoool; y Tobías Adrian, Consejero Financiero y Director del Departamento de Mercado Monetario y de Capitales del Fondo Monetario Internacional (FMI).

La segunda jornada inició con las palabras del Presidente de la CMF, Joaquín Cortez, -en su última participación como titular de la Comisión-, quien expuso sobre las acciones implementadas por la institución para hacer frente a los efectos de la emergencia sanitaria en el mercado financiero.

"Estos últimos años han sido complejos en muchas dimensiones. Ante la magnitud del shock económico y humano producto de la expansión del coronavirus, el Consejo de la CMF ha estado en permanente monitoreo de sus efectos en el mercado financiero y en las entidades bajo supervisión, trabajando en estrecha coordinación con el Ministerio de Hacienda y el Banco Central y otros reguladores internacionales", dijo el Presidente de la CMF.

Entre las medidas adoptadas, Joaquín Cortez, destacó que se permitió el uso de mecanismos a distancia en las juntas de accionistas, de tenedores de bonos y asambleas de aportantes; la extensión del plazo para la presentación de estados financieros anuales; y la flexibilización de los requisitos y documentación requerida para la inscripción de valores de oferta pública.

Adicionalmente, subrayó la autorización para que los trámites de pensiones se realizaran de manera remota a través de la plataforma SCOMP; y la facilitación del acceso a informes de deuda de manera virtual haciendo uso de la clave única del Servicio de Registro Civil.

Desde el punto de vista prudencial, dijo el Presidente de la Comisión, se otorgó un tratamiento especial y transitorio en la constitución de provisiones a créditos postergados en bancos y compañías de seguro; permitiendo además el uso de garantías hipotecarias para resguardar créditos pyme; se ajustó el tratamiento de bienes recibidos en pago y de márgenes en operaciones de derivados; y se postergó en un año el calendario de implementación de los estándares de Basilea III, con el objetivo de evitar que se acentuaran los efectos negativos del ciclo.

El rol de la CMF

Joaquín Cortez indicó que la supervisión financiera "requiere un alto grado de independencia, un alto nivel de responsabilidad, un mandato claro, habilidades y recursos adecuados, y la capacidad reguladora para responder de manera oportuna y efectiva a los riesgos emergentes. Todo esto está bajo presión en el escenario presupuestario y político actual".

Sostuvo que la CMF aspira a "ser reconocida como una institución técnica y confiable, con credibilidad ganada, no simplemente reclamada, obtenida de su historia de juicios de supervisión precisos, oportunos y sólidos, de su personal capacitado y con una sólida comprensión de la industria y de las condiciones de mercado, y con voluntad de actuar de manera correcta, aunque no siempre sea popular".

En ese sentido, agregó que actualmente en el país se discuten algunas "propuestas que horadan el ahorro nacional, el bienestar de los pensionados y la estabilidad de las funciones y servicios críticos que la industria financiera entrega a la población, y es nuestro deber como supervisor alertar a la comunidad sobre ellos".

Posteriormente a la intervención de Joaquín Cortez, tuvo lugar un panel de discusión sobre el "Registro Consolidado de Deudas", liderado por la comisionada de la CMF, Bernardita Piedrabuena, y en el que participaron además especialistas del Banco Mundial, Sinacofi y de la plataforma de servicios financieros Destácame.

Posteriormente, se desarrolló un panel sobre la "Implementación de Basilea III en Chile y en la región", en el que participó el vicepresidente de la CMF, Kevin Cowan y también los representantes de la Asociación de Supervisores Bancarios de las Américas (ASBA) y del Grupo Consultivo de Basilea (BCBS).

En esta última jornada, se efectuaron las sesiones plenarias con la participación de Tobias Adrian, Consejero Financiero y Director del Departamento de Mercado Monetario y de Capitales del Fondo Monetario Internacional (FMI), quien se refirió a los principales desafíos que enfrenta la economía mundial y el sistema financiero global, los desafíos políticos en torno a la pandemia, el rol de los criptoactivos y los fondos verdes.

Adrian señaló que mientras el mundo desarrollado recuperará niveles de crecimiento previos a la crisis recién durante 2023, en los mercados emergentes y en desarrollo se observa un repunte más rápido, durante este año, aunque aún no suficiente para alcanzar las tendencias de crecimiento previas a la crisis.

"La crisis golpeo relativamente a los países más pobres de forma más adversa y la recuperación es mucho más rápida", dijo el funcionario del FMI.

Destacando la mejora en las actuales proyecciones para el crecimiento global y de las economías emergentes respecto de las expectativas que había en 2020, Adrian dijo que "nuestra evaluación es que ha habido buenas opciones de política y que este repunte tiene mucho que ver con eso".

De todas formas, subrayó que uno de los principales riesgos y "una de las grandes sorpresas de esta crisis es la magnitud y la persistencia de la inflación". Además del alza observada en los precios del mundo desarrollado, indicó que en los mercados emergentes "la inflación está llegando a tal punto que la tasa de política monetaria ha subido drásticamente, donde quizás el caso más dramático es Brasil, pero también es una imagen que se ve en otros países de Latinoamérica".

Añadió que "lo que nos preocupa aquí es que las tasas de interés locales o de la deuda local soberana van a subir drásticamente y eso puede poner en riesgo la sostenibilidad de la recuperación".

Todas las actividades de la Conferencia Anual de la CMF se desarrollaron de manera remota, por las restricciones sanitarias derivadas del Covid-19.

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